Acmella Repens

Acmella Repens

Descripción dendrológica de la Especie

Descripción de Acmella Repens
Es una planta herbácea, de tallo rastrero o erecto, enraizando en los nudos de crecimiento perenne, estolonífera (tallo modificado, horizontal y aéreo), glabra (sin pelos) a densamente pilosa (con pelos suaves y largos). En altura de 10 a 30cm aprox.; en ancho de 4 a 5 cm aproximadamente.

Esta planta pertenece a la familia de las margaritas (Asteraceae), por lo que a la misma familia, como el girasol o la margarita, y está estrechamente relacionado con el de plantas medicinales y aromáticas Parákresse o Jambu (Acmella oleracea).

Las hojas son opuestas dispuestas en el vástago, de color verde medio y se asemejan a las de Gymnocoronis spilanthoides, que pertenece a la misma familia, pero siguen siendo significativamente más pequeño que este última planta. Los tallos, pecíolos y, a veces el nervio central hojas, son de color marrón más o menos oscuro, probablemente en función de las condiciones de cultivo.

Las Flores son liguladas (periféricas) generalmente 11, pero variando de 5 a 19, su tubo de 1-2 mm de largo, piloso, la lámina elíptico-oblonga, de 2-4 (a veces 7) mm de largo, amarillo-anaranjada, glabra; las flores tubulares 70-300, de 1.5-3 mm de largo, las lígulas hasta 10 mm, pero normalmente menos largo, también amarillas-anaranjadas, glabras, anteras de cerca de 1 mm de largo, cafés oscuras a negruzcas.

Los frutos y semillas, son Aquenios obovados (con forma de huevo invertido) a oblongos, comprimidos, los exteriores trígonos (con tres lados), de 1-2 mm de largo, negros o negruzcos, márgenes callosos y a menudo ciliados, glabros en las caras, vilano por lo general ausente, a veces 1-3 cerdas de 0.2-1 mm de largo.

Galería de fotos de Acmella Repens

Nombre común:
Lagunera, rosita amarilla, yerba de San Pedro, botón de oro, mozote, peritre, tripa de gallo, tripa de pollo.

Distribución y hábitat:
Acmella repens, es una planta común en sitios húmedos y abiertos, tanto en las regiones templadas como en el trópico. Es una planta común de suelo húmedo de pantanos, orillas de arroyos y lagunetas, canales, campos inundados y ambientes similares, a veces como maleza ruderal o arvense”.

El área de origen se ubica crece en el sureste de los EE.UU., desde Texas hasta Carolina del Norte, así como en Centro y Sur América, desde México hasta Paraguay.

Sólo hace poco tiempo, acuaristas de Texas de los EE.UU. han descubierto que Acmella repens, puede ser cultivada sumergida. Fuera de los EE.UU. que apenas se conoce como una planta de acuario todavía.

Biología y ecología

Forma:
Son hierbas anuales o perennes, erectas, decumbentes o rastreras.

Forma de propagación:
Se propaga por semillas y piezas del tallo, ya que enraíza en los nudos. Si es dentro del acuario, se usan los tallos, más rectos, sanos y vigorosos, se dejan en lugares poco poblados de plantas para su manejo en la poda y dejar enraizar, si se nota poca fijación, es necesario fijarlo bien en la misma zona, añadiendo más arena para compactar el suelo, la plántula esta lista para iniciar su follaje cuando se observe las dos primeras hojas verdaderas, sanas y verdes, en ese momento ya se obtiene otra planta, si se observa poco espacio para los otros tallos, se pueden eliminar y dejar un vivero externo para futuras plantaciones.

Reproducción:
Asexual, cuando se da por tallos y sexual cuando se produce la polinización, esta segunda es factible en campo abierto, ya que requiere de agentes polinizadores para que la semilla pueda germinar, una vez incrustada en el suelo.

Abono:
Si hay mucha luz y pocas plantas se requieren menos abono que si hay mucha luz y muchas plantas. Siempre la premisa es que las plantas no pasen “hambre” de macronutrientes, si eso sucede el acuario empieza a tener problemas tales como algas o deterioro de plantas, si se pasan por un poco con la cantidad de macronutrientes no ocurre nada, sin embargo si se es muy exagerado con el exceso algunas plantas puede no simpatizarles alterando su morfología o tasa de crecimiento, mientras a otras parece no afectarles. No tienen que faltarnos nutrientes y lo óptimo sería que no sobren demasiado.

Es recomendable para el inicio dejar el acuario con el sustrato y las piedras-troncos puestos, con el filtro andando y con la luz apagada de 2 a 4 semanas con cambios de agua semanales del 50% del volumen de agua. Pasado este periodo plantar e iniciar con un fotoperiodo corto de 6 horas con luz en rango con todas las luces encendidas. A partir de ahí comenzamos a abonar.

En la primera etapa, se puede abonar: Por las siguientes 2-4 semanas abonar esto solamente, si las plantas arrancan con fuerza serán 2 semanas, si por el contrario están detenidas o pierden algunas hojas antes de arrancar, pues quizás se están adaptando, lo prolongamos a 4 semanas. Todo ese tiempo únicamente con 6 horas de luz.

Abonar por semana 5ppm de NO3, 0.5ppm de PO4 y 5ppm de K.

Pasadas estas 2-4 semanas y siempre que las plantas hayan enraizado, comenzado a tener brotes nuevos y mostrando signos de crecimiento se cambia el abonado y se pasa a la segunda etapa Con plantas provenientes de cultivo emergido, o en malas condiciones, o escasas, también puede pasar que no asimilen lo que les estamos proporcionando si somos muy exagerados con el abonado, por ello es importante esperar a que arranquen antes de pasar a la segunda etapa.

Abonar 10ppm de NO3, 1.5ppm de PO4 y 10ppm de K y subir el fotoperiodo a 8 horas. Seguiremos adelante con esto hasta que el acuario esté plenamente plantado y con al menos el doble de volumen vegetal que al comienzo y siempre que las plantas no muestren signos de carencias o excesos. Religiosamente respetamos el cambio del 50% de agua semanal.

A partir de que el volumen vegetal es más intenso se pasa a la etapa final del abonado en donde el acuario plantado medio necesitará 10-25ppm de NO3, 2-4ppm de PO4 y 10-25ppm de K con un cambio de al menos el 50% de agua semanal. Para esta tercera etapa se recomienda el fotoperiodo en 8-10 horas. Ya en esta etapa final el tipo de plantas y las carencias o alteraciones morfológicas que hayan mostrado nos harán saber si es necesario hacer más fuerte nuestra fórmula en algún u otro macronutriente, seguir con la misma, o bajar, pero siempre manejando dentro de esos rangos amplios no se estará muy alejados de las necesidades reales del acuario.

Poda:
Realizar poda de formación, cortar ramas u hojas secundarias laterales en el caso que se desee un crecimiento alargado y dejar algunas para provocar el esparcimiento lateral.

Necesidades lumínicas o Iluminación:
Luz intensa por el día, de 8 a 10 horas, cuando se comienza con tanta luz (0.5 vatio por litro) lo mejor es empezar con 6 horas diarias e ir aumentando poco a poco. Personalmente empiezo con 6 horas una semana completa y después aumento cada día o cada tres una hora, hasta llegar a 10 horas. Se estima una demanda de CO2: 6-14 mg por litro.

Necesidades de mantenimiento:
Hacer podas de crecimiento y de formación, abonar si se observa cambios de color en las hojas y poco crecimiento, no alterar el pH del agua, eso garantiza la salinidad adecuada y filtrar la misma de acuerdo a las indicaciones del acuario. En las fases iniciales del crecimiento si se requiere abono para ayudar al enraizamiento de la planta, posterior se requiere pero depende del comportamiento que se observe en el crecimiento.

El filtro a escoger dependerá del tamaño del acuario, sirven externos, internos o de mochila, aunque la mejor opción son los externos, quizás porque tienen mayor capacidad para almacenar materiales filtrantes en su interior y también porque no “estorban” ni física ni estéticamente dentro del acuario. 

Hay dos excepciones que no son recomendables en un acuario plantado. El filtro seco-húmedo, básicamente porque se pierde CO2 inútilmente, aunque si se tiene basta con subir la inyección del mismo. Y el filtro de placas, básicamente porque interfiere en el buen enraizamiento de las plantas. 

Durante el inicio, el acuario es vulnerable a la acumulación de residuos y nutrientes. Las primeras 3 semanas, podemos realizar dos cambios semanales de hasta un 50% de agua, asegurándonos agua limpia. Más tarde, cuando ya tenemos un equilibrio biológico, el acuario es menos vulnerable a la acumulación, por lo tanto, realizamos un cambio semanal de aproximadamente 30%. Llegadas las vacaciones podemos llegar a 2 ó 3 semanas sin la necesidad de un recambio de agua.



Cultivo

Se presenta ocasionalmente en cultivos de riego o sitios húmedos dentro de parcelas. Es más común en las orillas de parcelas y caminos.

Si se hace un vivero, se puede enraizar las plántulas en una maceta pequeña o un recipiente donde se coloca un esqueje por maceta y cuando se observen la planta con 5 o 7 hojas largas, se deberá con cuidado eliminar la maceta y colocar entre el sustrato del acuario la planta ya enraizada, para su posterior crecimiento y desarrollo en el ambiente controlado. Se deben hacer abonado, durante la fase de vivero, principalmente NPK, Ca, Fe, Mg y S. Estos últimos cuatros aplicarlos por aspersores.

Los arbusto durante el período de primavera, desarrollan nuevos brotes y preparan las flores, ya desde el invierno, una buena dosis de humus o de estiércol maduro, o añadir abono granular de lenta liberación al terreno a la base de las plantas. Durante la primavera se pueden escoger un abono rico en azufre o potasio, de mezclar al agua del riego cada 20-25 días.

Regar solo esporádicamente, alrededor de 2-3 semanas con 1-2 secos de agua, dejando el terreno seco por un par de días antes de repetir la regadura; cuando se riega se aconseja de evitar los excesos, pero de mojar bien en profundidad el terreno. Si deseamos cultivar estas plantas en una maceta, reguémoslas más frecuentemente respecto a las plantas puestas en la sierra. Cada 2-3 años, renovemos el sustrato contenido en la maceta o enriquezcámoslo con fertilizante orgánico.

Para prevenir los daños debidos a los meses con temperaturas mínimas decusamente rígidas, se pueden proteger los arbustos, cubriendo el terreno alrededor del tronco con paja u hojas secas. Se recomienda cultivar A. repens en un lugar luminoso, con luz solar directa. Estas plantas no temen el frío en este período del año. Pueden ser cultivadas al abierto.

Enfermedades y manejo fitosanitario

Clorosis: cuando la planta muestra cambios de colores, de amarillentas y palidez, indica deficiencia de iluminación, mal ingestión celular del CO2 y carencia de nutrientes, principalmente de nitrógeno y hierro (Fe).

Necrosis: Cuando la planta está en estado crítico presenta marchitez o pudriciones, en las hojas desde su ápice, este se inclina hacia abajo y con una curva cóncava hacia abajo en el medio de toda la hoja, en estos estados, la planta es difícil de manejarla, se recomienda eliminar hojas marchitas y hacer podas de saneamiento, dejar solo los botes sanos, de color verdosos y las hojas sanas, mejorar la iluminación y hacer filtrado del agua, aplicar NPK.

Ataque por Hongos: Para esta especie se ha registrado el ataque por el hongo T. Spilanthes y forma los soros agallas poliquísticos en varias partes de las plantas, principalmente en los tallos, entrenudos y hojas, de hasta 18 mm De largo y 10 de ancho, a veces coalescentes. Inicialmente las hojas presentan clorosis a pardo verdoso, causando distorsiones y deformaciones en las partes afectadas de las plantas. El tejido del huésped cubre la cola cuando las agallas maduras rompen y libera la masa pulverulenta de esporas con bolas de color naranja a marrón. Esto provoca la muerte de la planta, se deberá descartar por completo toda la siembra.

Ataque por algas: pueden aparecer algunas algas como verdes filamentosas y algas marrones en vidrios y troncos. Estas se pueden aniquilar, no son “peligrosas” y tienden a desaparecen a partir del primer mes (relativo y variable, depende de varios factores). Las algas más “peligrosas” tienen una consistencia mayor y se adhieren fuertemente a las plantas, troncos o sustrato. Se pueden eliminar con el buen manejo del CO2. Sólo cuando no se logra el equilibrio biológico necesario para que las plantas se desarrollen correctamente (mecánico, químico, biológico), las algas aprovechan las condiciones del medio para asentarse. 

Las algas unicelulares aparecen a menudo en los acuarios nuevos o en acuarios en los que se ha hecho un nuevo diseño recientemente. Puede ser difícil de quitarse de encima, pero una posible solución, es un filtro mucho material fino para el filtrado, pudiendo aclarar nuevamente el agua.

En ciertas ocasiones, es necesario un filtro UV, pero no lo recomendamos como la primera solución, dado que la luz UV también mata a las bacterias útiles. A menudo, el agua verde desaparece por sí sola luego de reiterados cambios de agua.

Las algas filamentosas
Son colonias de algas unicelulares, que se pegan en largos hilos verdes.

Tratamiento:
Cambio frecuente de agua y una gran población de comedores de algas, principalmente camarones.

Las algas pueden ser muy difíciles de quitar, ya que hay tipos que ni los camarones ni los peces comedores de algas consumen. En casos difíciles, especialmente si se trata de la problemática alga roja, puede ser necesario realizar un tratamiento químico. Mucho cuidado con esto, ya que algunos preparados también son perjudiciales para las plantas del acuario. Acuarios Plantados recomienda no retirar las algas filamentosas con preparados químicos, sino, realizar cambios de agua con más frecuencia de lo habitual y colocar una gran población de camarones (puede tener hasta dos camarones por cada 5L de agua, pero puede haber un período de transición hasta solucionar el inconveniente).

Cubrimiento de algas:
Son capas delgadas de diatomeas unicelulares, algas rojas y algas verdes.

Tratamiento: Una población numerosa y variada de peces y camarones comedores de algas. Limpiar el vidrio con una esponja suave.

El recubrimiento de algas no suele ser un gran problema, si usted tiene una buena población de camarones, caracoles y peces, éstos se alimentan de algas (ver vivos). Sin embargo, hay tipos que pueden ser molestos. Es el caso del cubrimiento de algas verde azuladas, que se forman generalmente por alimentación excesiva en acuarios de peces. Solución, alimentar menos, por lo general hace que las algas verde azuladas desaparezcan.

Prevención de algas
– Come algas: asegúrese de siempre tener una población variada de comedores de algas en su acuario. Los diferentes tipos de camarones, caracoles y peces comedores de algas (ver vivos), es porque éstos prefieren diferentes tipos de algas, y cuanto más tipos tenga, menor será el riesgo de que algún tipo de algas aparezca en su acuario.

– Cambio de agua: Es uno de los medios más eficaces para luchar contra las algas. El cambio de agua asegura que cualquier exceso de nutrientes no se acumule en el acuario.

– Iluminación: Acuarios Plantados recomienda no tener más de 10 horas de luz por día en su acuario. Utilice un Timer para controlar el encendido y apagado de la luz, de modo que no sea necesario recordarlo todos los días. Recuerde igualmente verificar con regularidad que realmente funciona.

– Alimentación: Uno de los problemas de algas es la sobrealimentación o una superpoblación de peces. Una alimentación moderada se basa en realizar una o más comidas diarias, evitando que el alimento llegue al fondo. No es recomendable tener más de 1 cm de pez por litro de agua en el acuario y preferiblemente menos. A menos peces, menor mantenimiento.

– Evitar una temperatura muy alta: Las temperaturas por encima de los 26°C casi siempre son motivo de algas. Especialmente algas filamentosas, le gusta el calor, así que si usted tiene problemas con las algas, trate de bajar la temperatura a 22°C o menos.

Clasificación y Taxonomía

Reino: Plantae

Subreino: Tracheobionta

Superdivision: Spermatophyta
División: Magnoliophyta

Clase: Magnoliopsida

Subclase: Asteridae

Orden: Asterales
Familia: Asteraceae
Subfamilia: Asteroideae
Género: Acmella

Especie: A. repens
Nombre binomial: Acmella repens

Parámetros físico, químicos y biológicos

Temperatura:
20 – 28 ºC

pH:
6-7, de blando a duro, soportan acumulación de sales minerales pero moderadamente.

gH:
6-10, prefiere aguas blandas y puede tolerar aguas duras en límites mínimos.

Condiciones del agua:
Aguas muy salinas son toxicas, deben ser claras, blandas, sin viscosidad, con una concentración neutra de las sales, ni muy acidificantes y no muy alcalinas.

Tipo de sustrato:
Indiferente ya que si las condiciones son buenas pronto sacará unas fuertes raíces. Es recomendable para cubrir dicho sustrato un mínimo de 3 cm. de grava de granulometría (diámetro de la grava) pequeña de entre 1-3 mm. Se le puede añadir arena para compactar el suelo del acuario y ayudar al enraizamiento firme de la planta.

Bio-indicadores:
Presencia de algas, indica contaminación por fitoplancton indeseable.
Presencia de briofitos, indica presencia de metales pesados, como As, Cd, Co, Cr, Cu, Pb, y Zn.
Presencia de líquenes, indica contaminación atmosférica y metales pesados.
Estrés hídrico, indica presencia excesiva de salinidad.

La bioindicación de la calidad del agua proporciona una información semi-cuantitativa sobre la contaminación del medio acuático y permite evaluar directamente el impacto ambiental de los contaminantes.

Zona del acuario:
Zona media o trasera del acuario.

Dificultad del manejo:
La dificultad para el mantenimiento de esta planta en un acuario se indica como medio. Las plantas acuáticas son una parte integral de la mayoría de los acuarios. Son esenciales para el acuario natural. El biotopo y para el agua de la comunidad en el acuario, no sólo son cruciales para la calidad del agua, pero también siempre una mejora visual del acuario.

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