Cabomba Caroliniana

Cabomba Caroliniana

Descripción dendrológica de la Especie

Descripción de Cabomba Caroliniana
Es una hierba perenne, que forma rizomas delgados y muy ramificados. Las raíces son adventicias, su tallo es pequeño y erecto; de él brotan hojas opuestas, en verticilos, al cabo de cortos pecíolos, palmatisectas, ramificándose por tríos, con los folíolos lineales.

Las hojas flotantes son de forma lineales a elípticas, con los márgenes irregulares, aparecen sólo durante la floración. Es una especie que produce inflorescencias axilares de flores hermafroditas, diurnas, al cabo de un largo pedúnculo, con los sépalos petaloides, con 3 estambres y 2 a 4 pistilos. El fruto es un aquenio piriforme o elongado, conteniendo una docena de semillas ovoides.

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Nombre común:
Carolina fanwort, Carolina del agua-escudo, Fanwort, Pescado-grass, Grass-Washington, Washington-planta.

Distribución y hábitat:
Es una planta acuática endémica de Argentina, que crece sumergida en aguas tranquilas. También es uno de los principales componentes bióticos de la flora subacuática de los Esteros del Iberá. Aunque es una planta originaria de Estados Unidos, en la actualidad se ha convertido en una planta invasiva en otras regiones, concretamente en Australia (principalmente en los ríos y las presas de la costa de Queensland y Nueva Gales del Sur y en el norte del territorio de Victoria).

En su hábitat natural se las puede encontrar en aguas estancas tanto en pantanos como en estanques. Esta planta se introdujo accidentalmente en algunos lagos debido al vertido de agua de acuarios y también con el propósito de cultivarla para reproducirla y venderla con posterioridad.

Biología y ecología

Forma:
Es una planta de tallo con pequeñas hojas recortadas en filamentos de color verde que se reparten a distancias similares por todo lo largo del tallo. Termina en un penacho formado por las hojas de nueva formación.

En estado salvaje produce flores fuera del agua, pero en acuario no es corriente. La floración suele ser entre mayo y septiembre, estas son de un delicado color blanco de un tamaño en torno a los 13 mm de diámetro y formadas por 6 estambres aunque ocasionalmente pueden tener tres.

Forma de propagación:
Por esquejes de al menos 20 centímetros de largo. Si son más pequeños, la plántula no desarrolla y muere enterrado en el sustrato.

Reproducción:
C. caroliniana es una planta herbácea que tiene reproducción asexual por medio de fragmentos de tallo o rizomas, los brotes erectos son extensiones hacia arriba de rizomas horizontales. La especie forma grandes clones con los nuevos rizomas y brotes flotantes surgen como ramas axilares, los rizomas son frágiles y se rompen fácilmente, lo que facilita la propagación vegetativa pero pueden anclar si poseen una longitud mayor a los 20 cm.

También, la especie puede reproducirse sexualmente, ya que posee flores hermafroditas, se auto fecundan y liberan las semillas dentro del agua, si el sustrato es fértil y con buen filtrado del agua, pueden germinar, su latencia es variable y dependerá de las condiciones de manejo del acuario.

Abono:
Las raíces son de tamaño reducido y les sirven únicamente como anclaje al suelo por lo que el sustrato tiene menos importancia en el mantenimiento de esta planta. Aún así, es recomendable abonar con quelato de hierro.

Los vástagos pueden absorber directamente agua, anhidrído carbónico y sales nutritivas, los tallos al estar sumergidos no necesitan tener un tejido de sostén, son plantas que pueden crecer en zonas pobres de oxigeno por lo que tanto las hojas como los tallos contienen parénquima que es un tejido con un sistema amplio de espacios entre las células a través de los cuales se difunden los gases. Esto garantiza que la planta no posea problemas de toxicidad con gases indeseables y tóxicos para el desarrollo de la plántula.

Poda:
Se recomienda realizar poda cuando la planta alcance la superficie del acuario, en ese momento se deberá cortar la parte alta de la planta, siempre entre dos nudos. La cabeza es viable para replantar.

Necesidades lumínicas o Iluminación:
El crecimiento de esta planta suele ser rápido pero necesitará una buena iluminación para su mantenimiento. Lo recomendable es no mantenerla con menos de 1w por litro de agua, aunque esta medida dependerá de la profundidad del acuario. Cuanto mayor sea la iluminación más compacta crecerá la planta con menos espacio entre las hojas.

Necesidades de mantenimiento:
Es una planta con grandes requerimientos lumínicos. Además requerirá agua con poco movimiento y nunca con filtros o bombas apuntando hacia sus hojas. Es más que recomendable la inclusión de CO2 en el acuario en una proporción de al menos 15 mg/l. Los difusores de aire por lo tanto están totalmente contraindicados al permitir que el CO2 escape.

Es importante separar los tallos enraizados dejando entre ellos una distancia de entre 2 y 3 cm. Con ello se evita que compitan entre sí las raíces y que la luz llegue correctamente a la parte baja de todas nuestras plantas.

Tratar de no colocarlas cerca de plantas de rápido crecimiento que podrían generar sombra y frenar el desarrollo de las Cabombas.

Es merecido destacar que la especie Cabomba caroliniana puede convertirse en invasora si es sembrada en estanques al aire libre, por lo que controla el crecimiento con cuidado para evitar que crezca fuera de control.

Cultivo

Cuando se adquiere esta planta suele venir en una maceta plástica con todos los tallos muy juntos y en un sustrato de sujeción. En muchos casos lo que se compra son simples tallos cortados que aún no han desarrollado raíces. A la hora de plantarla en el acuario nunca de debe realizar tal y como se adquiere ya que se corres el riesgo de que se deteriore rápidamente. Se deberá separar cada tallo y dejar al menos una distancia entre 2 y 3 cm entre cada plantón. Se debe evitar también plantarla cerca de filtros internos ya que pueden llegar a obstruirlos con sus finas hojas.

Enfermedades y manejo fitosanitario

Clorosis: Cuando la planta muestra cambios de colores, de su color en estado sano a colores amarillentos y palidez, indica deficiencia de iluminación, mal ingestión celular del CO2 y carencia de nutrientes, principalmente de nitrógeno y hierro (Fe).

Necrosis: Cuando la planta está en estado crítico presenta marchitez o pudriciones, en las hojas desde su ápice, este se inclina hacia abajo y con una curva cóncava hacia abajo en el medio de toda la hoja, en estos estados, la planta es difícil de manejarla, se recomienda eliminar hojas marchitas y hacer podas de saneamiento, dejar solo los botes sanos, de color verdosos y las hojas sanas, mejorar la iluminación y hacer filtrado del agua, aplicar NPK.

Ataque por algas: pueden aparecer algunas algas como verdes filamentosas y algas marrones en vidrios y troncos. Estas se pueden aniquilar, no son “peligrosas” y tienden a desaparecen a partir del primer mes (relativo y variable, depende de varios factores). Las algas más “peligrosas” tienen una consistencia mayor y se adhieren fuertemente a las plantas, troncos o sustrato. Se pueden eliminar con el buen manejo del CO2.

Ataque de plagas: Cíclidos africanos y caracoles manzana.

Hongos: Pueden ser atacados por hongos al no tener suficiente luz y presentar mucho follaje, en este estado, la especie es susceptible al ataque de hongos, principalmente fusarium, que pudren los tallos entre el sustrato la base del mismo, logrando un enrarecimiento del grosor impidiendo la succión de minerales del sustrato hacia la parte vertical de la planta, provocando la asfixia y posterior muerte de la plántula.

Clasificación y Taxonomía

Reino: Plantae
Subreino:
Filo:
Subdivision:
División: Magnoliophyta
Clase: Magnoliopsida
Subclase:
Orden: Nymphaeales
Familia: Cabombaceae
Subfamilia:
Género: Cabomba
Especie: C. caroliniana
Nombre binomial: Cabomba caroliniana

Parámetros físico, químicos y biológicos

Temperatura:
22 – 28 ºC

pH:
4 – 7, pH superior a 8 esta planta suele defoliar sus tallos.

gH:
2-12, Aguas de suaves a medianamente duras.

Condiciones del agua:
Es una planta delicada sensible con las calidades del agua. Si no se mantiene entre los parámetros comentados con anterioridad irá perdiendo hojas paulatinamente desde la base.

Para su correcto mantenimiento también es vital el realizar cambios de agua regulares del 20%, si son semanales mejor.

Tipo de sustrato:
Es una especie flexible en cuanto al tipo de sustrato, pero es preferible usar un tamaño fino de la grava, si se añade arena es una buena elección. Esto ayuda al buen anclaje de los tallos y evitar su hundimiento.

Bio-indicadores:
Presencia de algas, indica contaminación por fitoplancton indeseable.
Presencia de briofitos, indica presencia de metales pesados, como As, Cd, Co, Cr, Cu, Pb, y Zn.
Presencia de líquenes, indica contaminación atmosférica y metales pesados.
Estrés hídrico, indica presencia de excesiva salinidad.
Tallos estrangulados, indica ataque por hongos.

Zona del acuario:
Debido a su rápido crecimiento es muy recomendable ubicarla en la parte trasera del acuario siempre teniendo en cuenta sus requerimientos lumínicos.

Dificultad del manejo:
Moderada, se recomienda para principiantes, avanzados y expertos.

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